El problema no es la falta de esfuerzo. Es la falta de dirección.
Muchas empresas crecen más rápido que su claridad estratégica. Las decisiones se toman bajo presión, sin análisis integral, y los riesgos se acumulan sin que nadie los vea a tiempo.
- Crecimiento desordenado
- Conflictos internos
- Riesgos legales y financieros
- Soledad en la toma de decisiones
- No hay direccion, no hay control
